Deconstruyendo la frustración
Cuando la frustración aparece, puede hacerlo de forma silenciosa, tímida, o abrupta, pero en todas sus acepciones deberíamos saber comprenderla, acogerla y, al final, entender sus límites y razones. Tener la claridad para discernir si esta viene reforzada por la militancia o parte desde nuestras situaciones/momentos personales. Diseccionar qué parte es colectiva y, por tanto, socializable para ser superada y qué parte tenemos que gestionar de forma personal no es asunto sencillo. Claro, no existe el yo aislado, pero todo tiene sus limites. Todo esto, esta tarea llevada a cabo sin proyectar esa frustración, escupiéndola hacia las demás compañeras con las cuales compartimos espacios.
¿Te gustó? Únete y comparte tu opinión
Registrarse para ver más de Hiruxima, votar, comentar y compartir tus propias ideas con la comunidad. ¿No estás seguro? Conoce cómo funciona.
Comentarios (0)