Dos vídeos de Pablo Iglesias (y por qué mañana Podemos no tendrá ni un escaño en Aragón)
Tengo la seguridad de que, en las elecciones aragonesas de mañana, Podemos no sacará ni un diputado. Y no es sólo porque las encuestas lo dejan en torno al 2% de los votos. El factor que me ha llevado a tener esa certeza es este vídeo del mitin central del partido en Aragón, al que acudió Iglesias para dar un discurso:
https://www.youtube.com/live/xMH5VMN_dNg?si=wNEsFJ7cD5Vl4NIS
Por si no os apetece verlo en su totalidad, os resumo sus palabras:
-Críticas abundantes contra Sumar y Rufián (aunque a éste último no lo menciona expresamente, pero es obvio que se refiere a él cuando ataca a los líderes de izquierdas que plantean como un problema la seguridad ciudadana en ciertos barrios).
-Pone a parir a Ferreras con la misma cantinela y las mismas frases que lleva usando durante más de un lustro, incluido el "es muy burdo pero vamos con ello".
-Pide que se quiten las licencias de emisión a La Sexta o Tele5 porque invitan a Inda.
-Continuas alusiones a lo mucho que han sufrido por haber sido los más valientes defendiendo el feminismo y la salida de la OTAN.
-Alabanzas a Irene Montero.
-Hay que combatir a Vox dando la batalla cultural y rechazando cualquier cosa que digan de un modo radical y sin medias tintas. Y dar la batalla cultural es pensar exactamente como piensa él y decir exactamente lo que dice Podemos.
Y, en esencia, esto fue el discurso.
Aquí tenéis otro vídeo de hace más de una década.
https://www.youtube.com/watch?v=YxZD3T848GQ
Iglesias se hizo famoso participando en tertulias de canales de ultraderecha y, como podéis ver, allí hablaba de justicia social, derechos laborales o reparto de la riqueza. De las cosas que de verdad tienen un impacto en la vida de los ciudadanos y que de verdad molestan a las élites económicas, a las cuales les importan un carajo los micromachismos y el "todes", pero se sentirían muy molestas si les pusiesen los mismos impuestos que pagan los ricos daneses.
Desde mi perspectiva, ambos vídeos muestran un proceso de decadencia de la figura de Iglesias ciertamente deprimente. La absoluta sectarización de Podemos, la expulsión de toda disidencia hasta convertirlo en un Canal Red político (digo Canal Red porque allí no puede hablar nadie que discrepe lo más mínimo del pensamiento de Iglesias), han tenido un efecto doblemente destructivo en la estrategia del partido. Por un lado, las decisiones las toma el matrimonio dirigente. Por otro, no queda nadie para decir al matrimonio dirigente que se equivoca, pues eso le llevaría al ostracismo ipso facto. Y el divorcio entre el matrimonio dirigente y la realidad social es total, pues dos personas con egos superlativos, con residencia y costumbres de nuevos ricos y rodeados de aduladores, no tienen capacidad para entender a la clase trabajadora.
De ahí que Iglesias haya pasado de centrar su discurso en la justicia social a concentrarlo en sus obsesiones, y que, con la que está cayendo, piense que es una gran idea concentrarse en satanizar al resto de partidos de izquierdas, repetir el nombre Ferreras 100 veces por hora o proponer retirar las licencias de medios de comunicación porque invitan a un impresentable (supongo que para dárselas a Canal Red, aunque yo veo casi tan grave como invitar a Inda negar todo pluralismo ideológico en tertulias e informativos, y eso lo hacen por igual Iglesias y Losantos en sus chiringuitos). Y de ahí también que Iglesias que se crea con la legitimidad para afirmar que el discurso que derrotará a Vox es ése unido a mantras del tipo "fronteras abiertas y papeles para todos", "la inseguridad ciudadana no existe y quien lo diga es un racista aunque todos los días haya peleas y robos bajo su balcón" o "quien no diga todes es un machista". Porque, en la mente de Iglesias, los problemas dejan de existir si él afirma que no existen o los obvia, del mismo modo que la realidad social nace de su verbo y cambia con él.
Con este panorama, echo más de menos que nunca a Anguita que, por cierto, en relación con la inmigración hizo estas declaraciones https://rodionpolia.wordpress.com/2018/10/10/julio-anguita-y-la-inmigracion/ Algunos le acusaron de comprar el discurso de la ultraderecha, pero él, a diferencia de Iglesias o Montero, no vivía en ninguna urbanización exclusiva, sino en una casa normal de un barrio popular. Y lo que decía era obvio: no al racismo, no a la xenofobia, no a la islamofobia, no a la explotación de la población migrante...pero es una locura sostener que, habiendo miles de millones de personas que desean entrar a Europa para mejorar sus vidas, un país puede abrir sus fronteras descontroladamente sin caer en un caos que la ultraderecha usará para tomar el poder. Ni un inmigrante trabajando sin papeles (de ahí que me parezcan bien las regularizaciones de gente que ya está trabajando en España explotada por empresarios que votan a Vox). Ni una persona con derecho a entrar en España conforme al Derecho humanitario excluida. Pero, más allá de eso, encerrarse en una urbanización de lujo y decir "que se abren las fronteras, que las masas de gente desesperada entren y que pase lo que tenga que pasar" es tan injusto como suicida. Ojalá Anguita hubiese estado en la flor de su carrera política cuando surgió el 15M. Todo habría sido absolutamente distinto.
Gustouche? Únete e comparte a túa opinión
Rexistrarse para ver máis de Livingstone85, votar, comentar e compartir as túas propias ideas coa comunidade. Non estás seguro? Coñece como funciona.
Comentarios (0)