El proyecto de ley del niqab y el burka (o la islamofobia mal camuflada)
Vox y el PP se han quedado solos defendiendo su proyecto de ley para prohibir en espacios públicos el niqab (velo que tapa el rostro pero deja libres los ojos) y el burka (velo afgano-pakistaní que también tapa los ojos con una redecilla). Aunque también les encantaría prohibir el hiyab (pañuelo que tapa pelo y cuello dejando libre la cara), han empezado por atacar los velos que más rechazo pueden generar entre la población, dadas las limitaciones para la comunicación pública de la mujer que pueden implicar al impedir el lenguaje facial. Y ello con la intención de que no se note tanto la islamofobia y, por tanto, la xenofobia que les motiva. Pese a ello, sus verdaderas intenciones saltan a la vista por tres motivos:
-Nuestros ultras patrios comienzan diciendo que hay que prohibir esos velos porque permitir que la gente lleve la cara tapada en espacios públicos conlleva un gravísimo peligro para la seguridad ciudadana, ya que facilita la comisión impune de delitos al no ser visible el rostro del delincuente. Pero, si de verdad les preocupa ese riesgo, deberían promover una ley que impidiese llevar la cara tapada en la calle a todo el mundo, lo cual fastidiaría a gente singularmente friolera como yo, que suelo llevar bufanda y capucha en cuanto bajamos de 14 grados. No lo hacen porque, en realidad, lo que pretenden es atacar la libertad religiosa de los musulmanes y la seguridad ciudadana les da igual.
-La ley es más simbólica que otra cosa. La extrema derecha, en su burda propaganda que pretende identificar islam con integrismo religioso extremo, sostiene el mantra de que las mujeres musulmanas llevan masivamente burkas y niqabs. Quien, como yo, vive en un barrio con muchísima población musulmana, sabe que es falso. Nunca he visto una mujer con burka, y sólo a una mujer con niqab. La inmensa mayoría de ellas llevan el pelo descubierto o un hiyab. De hecho, es muy común ver a madres con sus hijas de 18 o 20 años, llevando las madres hiyab y las hijas el pelo descubierto (o una chica hiyab y la otra no). Es lo que tiene la libertad religiosa.
-La ultraderecha sostiene que burka y niqab son símbolos de opresión machista y por eso deben prohibirse. Sin embargo, se opone radicalmente a las estrategias que de verdad sirven para romper la opresión machista, como asignaturas obligatorias en la ESO que enseñen igualdad de género, derechos fundamentales, formas de autodefensa frente a la violencia de género y vías legales para que sus víctimas puedan defenderse. Lo llaman ideología woke/ideología de género y dicen que es el mal, exigiendo que esas asignaturas no existan o que, en su defecto, los padres sean libres de impedir que sus hijos las estudien. El paraíso de los machistas maltratadores, sean wahabíes o ultracatólicos.
Por tanto, a la ultraderecha le dan igual la seguridad ciudadana o el machismo (bueno, éste último les encanta). Lo que quieren es profundizar su propaganda goebbeliana para presentar al musulmán como al judío en la época del partido nazi: diabólico, abyecto, culpable de todos los males y digno de un exterminio que sólo ellos se atreverán a ejecutar, razón por la que debemos votarles.
Y ahora mi opinión sobre burka y niqab. Estoy a favor de que las mujeres que libremente quieran llevarlos puedan hacerlo, aunque en España sean cuatro gatas. Del mismo modo que exijo a los poderes públicos que instruyan, eduquen y establezcan las garantías para que todas las mujeres conozcan sus derechos y no sufran coacciones o violencia por parte de los hombres que las rodean. Todas, empezando por las que tienen maridos integristas católicos, fundamentalistas islámicos, ultraderechistas o neandertales en general. Solamente establecería una excepción: el burka para las menores de edad. La redecilla de los ojos puede causar problemas de salud visual por las limitaciones para el ojo que implica. Por ello, el derecho a la salud de las niñas impide que lo lleven incluso si lo deciden libremente, pues el grado de madurez para llevar a cabo conductas tan irracionales como las que dañan tu propia salud sólo puede apreciarse con la mayoría de edad.
Más allá de eso, la libertad religiosa y la concepción del pudor que cada persona decida abrazar mandan. Incluso en las menores de edad, que tienen derecho a no llevar velo aunque sus padres se lo exijan...del mismo modo que la hija de un fanático del opus tiene derecho a llevar minifalda aunque su padre considere que tal vestimenta es propia de una ramera ¿Estamos de acuerdo con esto último, voxeros?
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